Reseña Histórica Grupo CVX Anawin

En uno de esos días en que ha Dios se le ocurre soñar con algo maravilloso para sus hijos, justo en ese día, que pudo haber sido cualquiera porque como lo sabemos, a Él a cada instante se le ocurre algo maravilloso para sus hijos; justo ahí, en ese día, empezó esta aventura Anawin, hoy celebramos un año de haber empezado a sentir en nuestros corazones el deseo de seguir ese querer de nuestro Padre, que se empezó a reflejar en un no sé qué, que nos llamaba a la unión, a la fraternidad, a querer seguir reuniéndonos, más allá de las noches en que compartíamos como grupo de ejercicios en la vida corriente; ese fue nuestro comienzo...compartiendo nuestros discernimientos, nuestros sentires, nuestros procesos individuales, al lado de siempre un o una acompañante que nos guiaba y nos motivaba para continuar la experiencia. Es así como El ha sabido reunirnos a cada uno de nosotros en el lugar y el momento justo, en medio de cada una de nuestras necesidades, en medio de lo que cada uno ha ido buscando al venir a este mismo colegio San Pedro, a aquel pequeño salón donde nos reuníamos; su fuerza ha sido más grande de lo que pudimos pensar y un día, dijimos si a su invitación, ¡todo para ver qué era lo que se le había ocurrido!, y así empezamos a reunirnos ya no como grupo de ejercicios en la vida corriente, sino como un pequeño grupo que aún sigue conservando una de sus principales características, y podría decirse la esencia de ese grupo anterior, el compartir de nuestras oraciones diarias, de nuestros procesos espirituales, así como también de nuestra cotidianidad, y que es una de sus mayores fortalezas; hasta ahí, solo éramos seis pequeños aventureros, sumergidos en lo que hemos llamado “el sueño de Dios” y al que más adelante también como providencia suya nos ha regalado por medio del Espíritu Santo el nombre que tenemos ahora: Anawin, colocando como medio a Mónica Salcedo, integrante de CVX Caná, significado al cual nos sentimos profundamente llamados y que hemos podido confirmar a través de nuestras experiencias y discernimientos a lo largo de este año; hoy somos nueve anawin oficiales, Elvirita, Liliana, Gloria María, Ángela, Sandra, Liliana Sofía, Wilson, Leonardo y Edgar, y además cabe también recordar a aquellos aventureros que ahora andan en otros rumbos, y que en algún momento nos han acompañado, Carolina Juen, Aurora Capacho, Javier Romero, por supuesto también nuestra primer acompañante, por gracia de Dios, una misma integrante nuestra, Laura Quintero, y los que han estado como invitados especiales o visitantes, José David y Glenny; fue poco el tiempo que necesitó para hacernos llegar los primeros nuevos integrantes, después de la primera tanda de ejercicios en noviembre pasado y luego otros más en abril de este año, “los caminos de Dios no son los de los hombres “ y solo Él sabe cómo es que ha movido nuestro interior para que esa unión y fraternidad inicial, no se haya desvanecido a lo largo de estos pocos o muchos meses, sino que se haya acrecentado, el dolernos con el dolor y alegrarnos con la alegría de nuestros hermanos; el que siendo tan diferentes podamos formar ese complemento perfecto que solo a un Dios se le puede haber ocurrido, donde cada uno es una parte necesaria e importante y sin embargo aunque otros se han ido, aún nos siguen acompañando de espíritu y corazón.

Es así como queremos compartir hoy con ustedes, nuestra familia espiritual, CVX, pionera y madre de nuestro nacer, la alegría de haber sido convocados por nuestro Padre Celestial, ¿para qué?, solo Él lo sabe con certeza, nosotros sabemos que siempre sus deseos serán lo mejor, lo que solo Él puede desear para sus hijos; hemos aprendido a reconocer nuestras diferencias, nuestras virtudes y debilidades, a interceder en las necesidades y sueños de los otros, a hacer vida y oración comunitaria, a compartir la maravilla de su misericordia y de su amor, a expresar todo lo que somos y sabernos muy amados por ello, a reconocer en nuestra pequeñez su grandeza, a vernos muy necesitados de su gracia, a confiar en Él; si eso hoy fuera suficiente para Él vale la pena que este pequeño grupo de aventureros se haya aventurado, o lo haya aventurado. Lo que está por venir queda también en sus manos. A ustedes les agradecemos por ser sus instrumentos y dejarse guiar también por El, especialmente también a nuestros acompañantes de la comunidad Melodía, Gloria, Jorge y Emma a quienes ha colocado para ser nuestros guías en la formación y en ese buscar y hallar la voluntad de Dios para nuestro grupo y a todos los que han formado parte de esta hermosa locura; por eso, esta pequeña reseña, es para exaltar las maravillas de nuestro creador, es una acción de gracias; a El toda la gloria y el honor, A Dios Padre, a su hijo Jesucristo, nuestro Salvador, y al Espíritu Santo, ellos son los artífices de este sueño, es su sueño, ellos son los festejados, los que cumplen un año de estarse colando más en nuestras vidas y los que solo saben en ¡donde iremos a parar!

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